Ayer por la tarde Up -la última entrega de Disney-Pixar- , cabe mencionar que moría de ganas de verla desde el momento que me entere del proyecto, pero no había sido capaz de encontrar dos segundos libres para correr al cine… Bueno pues, al fin le vi, y si bien mis expectativas eran estratosféricas, me quedé corta.
La verdad es que me pareció tristísima, el principio es totalmente cortavenascongalletasdeanimalito… De esos que me hacen derramar más de una lágrima, y conforme transcurre la historia, unas cuantas extras debo admitir.
Me pareció tan buena… Y es que no falta quien le juzgue por ser una película “para niños” pero al final del día, siendo honesta, me conmovió… Y no son tantas las películas que me tocan! –O quizá sí, al fin y al cabo me gusta pensarme una especie de pseudocinéfila- Pero ésta lo hizo a más de un nivel… No lo sé, me forjó un nudo en la garganta; me dejó pensando en lo efímero del ser humano, la inmortalidad del amor, el compromiso, la esperanza y los héroes…
Seguramente no pueden encontrar realista la historia de un viejo gruñón que hace volar su casa con un montón de globos de colores, sin embargo, la trama se mantiene tremendamente humana… Y es que, ¿quién de nosotros no ha puesto en standby algún sueño por equis razón? ¿Cuántos no vivimos enamorados del amor? Probablemente somos muchos también los que miramos el futuro con ojos esperanzados y, por lo menos yo, admiro a más de un sujeto.
No puedo decir que sea una película optimista, pero a mí me ánimo, me quedo con un buen sabor de boca y esperando la preventa, je.
¿Será que me estoy poniendo más blandengue? Tal vez simplemente ando sentimentaloide…
(Ayer fumé una cajetilla de Camel e inmediatamente después una de Benson mentolados, eran las que tenía en casa… ¿Hace cuánto que no fumaba? La verdad es que te extraño…)
Quizá sí estoy sentimentaloide… Pero no por eso demeriten al Sr. Frederiksen!
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Me pareció tan buena… Y es que no falta quien le juzgue por ser una película “para niños” pero al final del día, siendo honesta, me conmovió… Y no son tantas las películas que me tocan! –O quizá sí, al fin y al cabo me gusta pensarme una especie de pseudocinéfila- Pero ésta lo hizo a más de un nivel… No lo sé, me forjó un nudo en la garganta; me dejó pensando en lo efímero del ser humano, la inmortalidad del amor, el compromiso, la esperanza y los héroes…
Seguramente no pueden encontrar realista la historia de un viejo gruñón que hace volar su casa con un montón de globos de colores, sin embargo, la trama se mantiene tremendamente humana… Y es que, ¿quién de nosotros no ha puesto en standby algún sueño por equis razón? ¿Cuántos no vivimos enamorados del amor? Probablemente somos muchos también los que miramos el futuro con ojos esperanzados y, por lo menos yo, admiro a más de un sujeto.
No puedo decir que sea una película optimista, pero a mí me ánimo, me quedo con un buen sabor de boca y esperando la preventa, je.
¿Será que me estoy poniendo más blandengue? Tal vez simplemente ando sentimentaloide…
(Ayer fumé una cajetilla de Camel e inmediatamente después una de Benson mentolados, eran las que tenía en casa… ¿Hace cuánto que no fumaba? La verdad es que te extraño…)
Quizá sí estoy sentimentaloide… Pero no por eso demeriten al Sr. Frederiksen!
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