.
Me siento mujer violada cuando veo mis muslos morados... Sin embargo, amor, cada moradito lleva consigo todo mi consentimiento, junto con su buena dosis de delirio y saliva... Y lejos de provocarme sensaciones de dolor, pudor o cualquiera cargada de moralina, es la de extrañarte la que me invade... Tengo tantas ganas de quererte hasta enfermar... Hasta explotar, hasta morir de amor.
Y no, no soy masoquista, Más bien soy adicta a sentir, especialmente a sentirte.
Me siento mujer violada cuando veo mis muslos morados... Sin embargo, amor, cada moradito lleva consigo todo mi consentimiento, junto con su buena dosis de delirio y saliva... Y lejos de provocarme sensaciones de dolor, pudor o cualquiera cargada de moralina, es la de extrañarte la que me invade... Tengo tantas ganas de quererte hasta enfermar... Hasta explotar, hasta morir de amor.
Y no, no soy masoquista, Más bien soy adicta a sentir, especialmente a sentirte.
(O quizá si lo soy... ¿Es que van de la mano? )
.
.