Me las doy de intelectual, pero en realidad mis neuronitas anarquistas están sometidas por los latidos de mi corazón, ja… Así es, la supremacía de los sentimientos ante la razón es inherente a mí, así como la intensidad, los decibeles muy altos y las noches de insomnio.
Soñadora de clóset e idealista disfrazada de cínica. Sarcástica –bien poquito y a veces!-pero con corazón poperÖ. Enamorada del amor. Blandengue y sentimentaloide al mil, pero sobreviviente…
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